POSIBLE VIAJE A PEKÍN, EPICENTRO DEL DEPORTE EN 2008
Sin duda que uno de los principales atractivos turísticos del presente año será el país más grande Asia, me refiero a China. En efecto, el sólo hecho de que una edición más de los Juegos Olímpicos se realicen este año en Pekín, ya implica una movilización masiva de extranjeros hacia esa ciudad. Evidentemente además de los turistas, los que estarán presentes son los representantes de dos distintos países participantes, a través de sus delegaciones deportivas. Algunos países como Estados Unidos o Alemania, siempre son favoritos en las múltiples disciplinas olímpicas que se desarrollan y por tanto, sus comitivas suelen ser muy numerosas entre deportistas y delegados deportivos. Por si fuera poco, muchas delegaciones aprovechan en viajar con sus respectivos familiares para que su estancia en el país a ser visitado sea más placentera. Obviamente esto lo hacen con recursos privados y no con recursos del Estado. Bajo esos preceptos no hay ningún problema en que se engrose el número de turistas que llegaran este año a Pekín.
Pero no todo es felicidad, y como suele suceder siempre en estos casos, hay movimientos políticos y sociales por todo el mundo que ven en estos Juegos Olímpicos una gran vitrina para mostrar sus voces de protestas y buscar eco mundial. Uno de estos casos lo protagonizó la semana pasada, la actriz Mía Farrow que fue impedida de ejercer su protesta en Camboya por las autoridades de ese país. El incidente fue bastante confuso, al menos para quien escribe pues además estaba implicado el país de Sudán. El hecho es que la Farrow estaba convencida de poder llevar a cabo su manifestación pacífica, como para llamar la atención del gobierno chino. La actriz sostiene que con la venta de armas por parte de la milicia China, se fomenta el derramamiento de sangre en Dafur. Por supuesto, las férreas autoridades de Camboya no permitieron la ejecución del berrinche y el paso les fue cerrado al grupo de manifestantes y bajo riesgo de ser deportados. Evidentemente, cada país se rige por sus propias reglas en cuanto al trato hacia los turistas. Por ejemplo, la Farrow pudo protestar en Alemania sin problemas, de manera pacífica eso sí. Pero en estos países asiáticos convulsionados es muy difícil que se permitan hacer estas cosas ya que viejas heridas se reabren y se podría suscitar un incidente internacional nada menos que con la poderosa China, ni qué decir de los tratados comerciales ahora que los TLC están de moda. No vale la pena, sólo por permitirle a una estrella de Hollywood, hacer su papelón.
Pero volviendo al tema de los Juegos Olímpicos, decíamos que era una gran elección para las personas que gustan de viajes largos. Trasladarse a un país tan lejano y con tanta tradición cultural, cuna de grandes sabios y pensadores de todos los tiempos, nido de grandes corrientes sociales y religiosas y por supuesto de una tradición militar implacable. Es un país de vasto territorio donde además de Pekín, se pueden visitar otras regiones. Si usted es un iniciado, poco le podría importar el deporte y sin pensarlo dos veces, se trasladaría hacia la agreste región del Tíbet en busca de sabiduría. En efecto, el habitat de los monjes tibetanos, no digamos ofrece, porque es conocida su poca predisposición al contacto con las personas, pero si podemos decir que presenta gran atractivo para una pequeña visita. Pienso que el sólo hecho de pisar este territorio, hará que adelantemos nuestra evolución espiritual muchos años, ya que seremos envueltos por los espíritus milenarios que habitan la región y que guían los destinos de los iniciados en los pensamientos no tradicionales de occidente. A través de las lecturas es que he tenido oportunidad de acercarme a esta cultura y saber del elevado nivel de humildad que profesan y sobre todo de las ganas de aprender en base a la observación y a la meditación para conectarse con el universo y hacerse una unidad.
Sin embargo, para nadie es un misterio que a mediados de este año, el epicentro será Pekín y las miradas estarán puestas en las titánicas competencias deportivas. Con un mundo en que el deporte no ha sido ajeno al acelerado desarrollo en todos los campos y en que prácticamente se ha convertido en una ciencia aparte, los deportistas buscan cada día superar sus marcas, manipulando muchas variables como los innumerables programas de entrenamiento, las rigurosas dietas y por supuesto, que duda cabe, la manipulación química de su organismo en base a fármacos permitidos y no permitidos. Este afán es el que está llevando al deporte a niveles insospechados. Nos vemos en Pekín.