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01/10/2007

AERESOL EN BUENOS AIRES

Hace un tiempo atrás empecé a interesarme por el arte urbano. Este tipo de arte consiste básicamente en intervenir la ciudad de distintas maneras, las más populares suelen ser los graffitis, murales hechos con aerosoles o también “pintas” más pequeñas hechas a modo de marca, repitiéndola. Se hace una plantilla y se “bombardea” la ciudad. Los artistas urbanos también usan pegatinas o stickers, afiches que pegan en distintos sitios, entre las múltiples e inimaginables formas que hay reintervenir, luz, color, línea, etc., etc., la cuestión es que esta intervención genere un dialogo con su entorno.

 

Hay muchas ciudades que ya están “intervenidas” a más no poder. Entre ellas por ejemplo, las más conocidas por tener los murales más bonitos y porqué esta “moda” (por llamarlo del algún modo) ha cobrado gran importancia en esos entornos, están Barcelona, Berlín, Buenos Aires, etc.

 

Últimamente he estado planeando mis futuras vacaciones, que ya casi-casi se aproximan, falta menos de un mes y salgo de vacaciones. Entonces estuve pensando a donde podía viajar, y he pensado que me gustaría viajar quizá a Berlín. La cantidad de artistas urbanos y artistas en general que hay en esa ciudad es innumerable. Existen múltiples galerías y museos y el arte en realidad está por todo lado, las calles están llenas de murales y plantillas, por donde se mire se ve arte.

 

Mi otra opción de viaje he pensado que puede ser Buenos Aires, aún no lo decido, y básicamente la decisión que tome será basada en mi economía. Si quiero viajar barato lo más recomendable es que viaje a Argentina, Berlín es caro, todo lo contrario de Argentina, sobre todo en estos momentos, muchos amigos míos ya se fueron y dicen que el alojamiento y la comida están súper rebajados. Quizá aproveche este momento.

 

En casi todas las ciudades este tipo de arte resulta ilegal, pintar en las calles e intervenirlas de este modo esta contra la ley. Así que parte de la emoción de estos artistas consiste en buscar la hora y el lugar apropiado para hacer la “pinta” sin ser atrapados por la policía, aunque también existen muros en los cuales es permitido pintar. Además, como este arte está difundiéndose cada vez más e incluso ha sido adoptado como parte de las “ultimas tendencias” para las grandes marcas y etc., etc., muchos locales comerciales, bares y discotecas por ejemplo, o tiendas de moda han adoptado este tipo de murales urbanos como parte de su decoración, y estos artistas ya no tiene por  que pintar ilegalmente.

 

En Buenos Aires, Argentina, las paredes hablan. Hasta hace pocos años, quizás unos tres, pocas personas sabían lo que era un stencil (plantilla), hoy  en día cada vez hay más y más jóvenes incursionando en este mundo. Yo quiero estar allí para registrar esta movida. La movida de los stencils surgió hace ya algún tiempo. No se trata de invadir por invadir, se trata de dejar un mensaje, no es solamente estética lo que se deja en las paredes, se dejan voces que gritan, que hablan de políticas, de realidades que se viven.

 

Creo que ya tengo un destino fijado, Buenos Aires. Me voy allá para registrar todo lo que está pasando con este nuevo fenómeno, conocer a  artistas como los d Buenos Aires Stencils quienes cada día dejan nuevos mensajes que atraen la atención del mundo entero.

01/10/2007 21:42 Autor: travel. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

03/10/2007

MIS VIAJES Y MIS TRAUMAS

Yo nunca he sido amante de los viajes, no se porque le tengo como que temor a viajar, supongo que es el trema de los aviones y eso. No me viene mal viajar en tren, pero si me dicen viajemos en avión, ¡Muero! Y no se le ha ocurrido nada mejor a Andrea para pasar las vacaciones que irnos a Madrid, dice que muere por visitar museos y galerías, yo también tengo muchas ganas de eso, pero la sola idea de treparme a un avión, me da pavor.

 

Hemos estado discutiendo horas el día de hoy acerca de nuestro destino, y hemos quedado que bueno, viajaremos a Madrid, que más da. Lo que haré es tomar una pastilla relajante y luego otra para dormirme en el avión y listo, cuando despierte estaré allá y no me habré dado cuenta de las turbulencias ni nada de eso.

 

Así que después de haberme dopado y haber llegado a mi destino, visitaremos el museo del Prado y todo el triangulo del arte, el cual he querido visitar desde hace años, pero no he podido por mi temor a los aviones. Así que bueno, he decidido superar mis traumas junto a Andrea, espero que lo logre.

 

Madrid me espera con la mejor cara, espero pasarla de maravilla. Dice Andrea que ella allá conoce mucha gente y que ellos nos llevaran de fiesta en fiesta  la pasaremos súper. Espero que sea verdad por que para ser sinceros Andrea suele ser  de las personas que habla más de la cuenta y a veces inventa cosas para convencer a las personas, y en este caso, no me sorprendería que me estuviera diciendo puras mentiras para convencerme de viajar. Espero no sea así esta vez.

 

Dice Andrea que quiere comer tapas, yo no se que son tapas, yo le dije ¿Tapas? ¿Tapas de baldes o qué? Y ella solo se rió. Me explico que las tapas son como unos pancitos que te dan con variados… digamos… rellenos. Y la gente en España suele comerlas acompañadas de un buen vino y cosas por el estilo, a mi me parece pura huachafada, porque para mí una tapa es un pan con algo y punto, no entiendo porque se llamarán “tapas”… pero en fin.

 

Bueno, así que Madrid me espera, los somníferos también, las tapas me aguardan con un buen vino y Andrea esta que miente más que nunca creo yo. Espero pasarla bien y que el pánico no me haga su presa antes de subir al avión como me ha pasado en otras ocasiones, en las cuales he tenido que cancelar todo por culpa de mi maldito trauma. Espero que todo cambie esta vez.

03/10/2007 21:45 Autor: travel. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

ALLA VOY COLOMBIA

Yo no soy de las personas que suelen usar su fin de semana para el ocio-ocio. A mi me gusta el ocio, no me malentiendan, pero el ocio sano, es decir, el productivo, como salir a hacer nada con un amigo pero conversar, hablar de la vida, salir a ver una exposición, ver cosas, etc. No me gusta usar mi fin de semana para aletargarme viendo televisión o cosas por el estilo. Sin embargo, el fin que acaba de pasar lo use para lagartear a más no poder, no me moví, literalmente, no me moví de la cama en todo el día domingo. Estaba muerta, demolida, destruida, me dolía todo el cuerpo, los pies, todo. La semana había sido muy ardua y encima de todo estaba a punto de resfriarme y ya no podía más, el Viernes en el trabajo estaba a punto de llorar de las ganas que tenía de irme a mi casa y no poder. Así que cuando llego por fin el fin de semana, me eche, y nadie me pudo sacar de mi lecho, el sábado Salí un rato por ahí con unos amigos y el domingo si que descanse. Vi tele todo el día, y entre las pocas cosas productivas que vi en la caja tonta, vi una noticia que me llamo la atención, la noticia esta de que Shakira ayudará a los damnificados del terremoto de Perú y también a gente en Nicaragua. ¿En Nicaragua también hubo terremoto? ¿O qué? Bueno, decían que Shakira junto con Gabriel García Marquez tienen una fundación y que estaban donando algo así como 30 millones de dolares. Me pareció genial, que bien que la gente que tiene dinero no lo use solamente en cosas frívolas y superficiales sino que sean humanos y se conmuevan por el dolor de los otros.

 

Después de oír esta noticia me puse a pensar en Colombia, en lo mucho que ese pueblo había sufrido también, y que seguramente eso es lo que los hacía más humanos, haber experimentado el dolor en carne propia. Pensé en lo agradable que debía ser la gente colombiana, incluso he oído que así es, me lo han dicho amigos que han ido para allá. Bueno, estuve pensando en eso, y de pronto estuve pensando que quizá era una buena idea que yo tomara unas vacaciones, y no se me ocurrió mejor idea que viajar a Colombia.

 

Colombia me llama la atención por el café delicioso que tienen. A mi me encanta el café, cuando me venga de Colombia me voy a traer miles de bolsas de delicioso café colombiano. Espero viajar acompañada, supongo que iré con Viviana, o a lo mejor con Carlos, ya les comenté mi idea y les pareció una idea muy buena, ambos están interesados en viajar conmigo, a lo mejor e incluso viajamos los tres, eso sería espectacular. Sería divertidísimo viajar con mis dos mejores amigos a Colombia.

 

Colombia tiene destinos rurales, de playa y selva. A mí me encantaría ir a la playa, tumbarme ahí, bajo el sol y punto, no necesito nada más; pero de seguro que Viviana y Carlos no estarán tan de acuerdo conmigo, ellos son más de ir a excursiones y cosas así, pero no me molesta, con buena compañía no me molesta nada. Además el plan es conocer pues ¿no? Dicen que el atractivo principal de Colombia es su gente, que por eso se le conoce como Locombia, cuando leí esto me causo mucha gracia, dicen que son muy optimistas y exuberantes, eso de exuberantes no se a que se referirá exactamente, yo me imagino que a las mujeres que son… unos mujeronas en verdad, las colombianas son preciosas. A mi lo que me encanta de los colombianos es su forma de hablar, siempre tratándose de usted y ese tipo de formalidades tan perdidas en mi país. Me parece súper.

 

Bueno, motivos para viajar a Colombia no nos faltan. Ahora lo que nos faltan es un poquito de dinero, pero en este par de meses que faltan para que lleguen mis vacaciones ahorraré y… ¿qué más faltaría? Bueno, falta coordinar todo en verdad. Pero las ganas es lo básico y lo que más tenemos. Hoy mismo llamaré a la agencia de viajes a ver si tienen algún paquete turístico interesante. Viviana dice que ella tiene algunos amigos allá, quizás solo compremos nuestro ticket de avión y el resto del viaje lo realicemos por nuestra cuenta porque como dice Carlos, eso de “amarrarse” con el grupo de la agencia de viajes, a las excursiones y eso, es medio complicado, te limita demasiado. Nosotros queremos estar libres, demorarnos lo que queramos donde queramos, etc., etc., etc. Ya les contaré como me va con los planes y claro que traeré fotos y les contare todo, cada detalle, acerca de Colombia y los “locombianos”.

03/10/2007 21:47 Autor: travel. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

09/10/2007

Los problemas de la temporada de viaje

Todos esperamos con ansias la temporada de vacaciones para emprender algún viaje y descansar de lo lindo en alguna playa o alguna localidad campestre lejos del bullicio de la ciudad, del trabajo y todos los ajetreos de la vida moderna.  Escogemos con cuidado nuestro destino, hacemos las reservaciones y arreglos, preparamos nuestro equipaje y nos disponemos a salir al lugar donde todo nuestro stress y problemas paulatinamente desaparecerán.  Si hemos de partir en avión, todo perfecto y rápido…pero si tenemos que dirigirnos en coche allí empiezan los problemas.

 

La temporada de viajes trae consigo grandes atascos en las carreteras que salen de nuestras ciudades.  Por más que las autoridades toman las previsiones del caso para garantizarnos un fluido desplazamiento a los destinos vacacionales siempre nos encontraremos con problemas para llegar.

 

Un verano decidimos arrendar con unos compañeros de la universidad una casa de playa para poder disfrutar del sol y la arena sin los altos costos de un hospedaje.  Elegimos una casa que pudiera albergarnos con comodidad a todos nosotros y a algún invitado que pudiéramos tener.  Arreglamos el precio con el dueño y firmamos el contrato por toda la temporada de verano.

 

El primer fin de semana del verano nos repartimos las responsabilidades entre todos.  Pedro se encargaría de los víveres, Jorge se encargaría de las bebidas, Alberto proporcionaría una televisión y un equipo de sonido para poder tener algo en que entretenernos si nos aburríamos de tendernos al sol y yo me encargaría de la vajilla y demás enseres necesarios para una estancia con ciertas comodidades.  Pusimos todo en los coches de Alberto y Pedro y decidimos emprender viaje.  Ni bien partimos comenzó la camaradería y empezamos a pasarla de lo mejor…hasta que llegamos a la autopista.

 

Hasta donde alcanzaba a ver el ojo, la autopista era un mar de coches inmóviles y bocinas estridentes.  Nos tomó casi veinte minutos solamente entrar a la autopista.  La policía hacía denodados esfuerzos por controlar y darle agilidad a la situación pero era en vano, eran demasiados coches para la capacidad de la autopista y el viaje de todos se iba a retrasar considerablemente.  Avanzábamos a razón de cien metros cada diez minutos, la mayor parte de los cuáles los pasábamos inmóviles.

 

En eso, a alguien se le ocurrió una idea genial: encendió su equipo de sonido con uno de los hits del momento a todo volumen y corrió la capota de su coche.  Se pusieron a tomar sol allí mismo sobre los asientos del coche, sacándole el máximo provecho al viaje.  Al ver eso, mucha gente se contagió de ese espíritu libre y desenfadado y también se pusieron a disfrutar lo más que pudieran del viaje.  Bajó la recurrencia de las bocinas y unos minutos después sólo se escuchaba la música que provenía del coche aquel.

 

Nosotros también nos relajamos, sacamos unos refrescos y nos dispusimos a sacarle partido a la autopista, que a final de cuentas también formaba parte de nuestro viaje.

09/10/2007 21:40 Autor: travel. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

12/10/2007

Realmente la Habana Vieja

Recuerdo que una vez escuche una frase en particular que llamó mucho mi atención. No estoy segura si fue de Diego Maradona o de un cubano que pasaba por ahí y le hicieron una entrevista corta, pero de cualquier forma esta era: “En la isla el único que tiene un Mercedes es Fidel”. Bueno, hace unos meses pude comprobarlo. Al llegar a La Habana Vieja, quede impresionadísima por  el estilo de las casas y lo angosto de las calles y también porque, en su mayoría, los carros que pasaban eran Volkswagens celestes, de esos que solo tienen dos puertas y tienes que hacer acrobacias para poder subir.  En un principio iba a ir con mi amiga Karla para divertirnos un poco y cuidarnos entre las dos. Pero al final no me pudo acompañar, creo que se peleó con su enamorado y solo por este pequeño problema, tuve que irme totalmente sola a Cuba! Al comienzo estaba un poco asustada, pero una vez que llegas a tierra desconocida como que te calmas y no es muy grave. Lo primero que hice fue buscar un hotel y fue bastante grande mi sorpresa cuando me enteré que hay muchas casas particulares que brindan alojamiento y comida a un precio bastante razonable. Así fue como llegue a la casa de la señora Omara, una morena no muy alta pero bastante amable que vivía con su esposo, un señor ya entrado en años pero que no dejaba de tener un cigarro en las manos. Afortunadamente para fumar se sentaba en la puerta de entrada de la casa, en una silla que parecía hecha de paja y así pasaba las horas, fumando y mirando el callejón. La casa por sí misma era preciosa. Me dijeron que era estilo clásico colonial español. Estaba pintada de blanco, como la mayoría de casas en esta parte La Habana, con manchas pardas que el tiempo  había puesto. La puerta de entrada era bastante alta y en la parte de arriba estaba decorada con un arco. Los balcones eran de madera tallada, y tan angostos que solo una persona a la vez podría asomarse por ellos. El espacio era reducido, pero la amabilidad con que me trataron compensaba todo, excepto el humo del cigarro, soy asmática.  La hora del almuerzo era uno de los momentos del día que más esperaba, primero porque la señora cocinaba delicioso, la comida cubana es excelente: los tamales, los platanitos fritos, el arroz blanco con frijoles negros (creo se le dice “moros con cristianos”) y el cerdo asado, todo muy bueno. Y el momento era amenizado con la conversación de esta antigua pareja. Hablábamos de muchas cosas: de los lugares que tenía que conocer, del estilo de vida cubano, de música (aquí el señor insistía mucho en una anécdota en especial: la noche en que se acercó a Compay Segundo y compartieron un mismo habano), en fin, de todo un poco. Siempre después del almuerzo dormía un poco. Me despertaba, me daba un baño y salía a conocer la ciudad. La Habana Vieja esta llena de Plazas: La Plaza de Armas, que es la más antigua, la plaza de la catedral, la de San Francisco; todas bastante atractivas, hechas en su mayoría de piedra, acompañadas de piletas o casas que parecían pequeños palacios grises, incluso estaban decoradas también con estatuas de los presidentes anteriores a Castro, como es el caso de la plaza de Armas. Entre los lugares turísticos que llegue a visitar  el que más disfrute fue la casa de José Martí, un acogedor recinto de color amarillo y techo verde donde nació el poeta y en el que hay una exhibición permanente de sus objetos personales y hasta de sus manuscritos. Es increíble como en una isla que no es muy grande, pero que tampoco es muy pequeña, existan  tantos lugares por conocer. Solo parándote en el puerto y mirando hacia el centro de la ciudad sabes que esta llena de casas de estilo colonial y hasta de castillos, como el de los Tres Reyes del Morro, es como vivir un pequeño viaje en el tiempo. Y no puedo dejar de lado la cantidad de iglesias que hay dispersas por toda esa zona, los cubanos deben de ser bastante devotos. Por las noches salía a caminar. Las calles empedradas estaban alumbradas por la luz amarilla de los faroles. Había mucha gente circulando. Los bares abren a esa hora, y si lo hacen antes, no se nota mucho. Recuerdo haber entrado a uno en especial porque en la puerta había un hombre enrollando habanos, sin embargo, en el interior del local, no se percibía ni una pizca de humo. Me acerqué a la barra y pedí un mojito, siempre quise probar ese trago. Al instante el barman lo sirvió con una sonrisa en el rostro. Termine mi bebida. Conocí a algunas personas con las que hable mucho y luego regrese a casa de la señora Omara. La señora me esperaba siempre, se preocupaba mucho por mí. Es ese tipo de afecto que te hace sentir en casa. Tengo muy buenos recuerdos de mi viaje a Cuba. Siempre había algo nuevo que hacer, algún lugar para conocer. Pienso volver el año que viene. Aún me queda mucho por conocer de Cuba.
12/10/2007 21:33 Autor: travel. Enlace permanente. Hay 1 comentario.

15/10/2007

Ciudad y Playa de Ecuador: Visitando Guayaquil

Desde hace mucho tiempo me ha interesado conocer Sudamérica. Pero siempre me inclinaba por algún destino no muy conocido. Muchos hablan de conocer Brasil o Argentina. Pero, por alguna razón, no llaman mucho mi atención. Sin embargo Ecuador, por ser un país muy bien localizado, me da la idea de buen clima y mucho por descubrir. De todo el país me inclino por la ciudad de Guayaquil. Así que hago los preparativos, me tomo un tiempo libre del trabajo e inicio el viaje.  Una vez en la ciudad, percibo bastante calma. Los edificios no son muy altos. La gente anda con paciencia, sin atropellarse. Nada muy fuera de lo común. Disfruto de una caminata tranquila y vuelvo al hotel. El hospedaje no es muy ostentoso, y eso me agrada.  Hablo con el recepcionista un largo rato, ya que aparte de mí solo parecen haber tres personas más y no llega ninguna. Le pregunto por donde podría comenzar mí visita. Qué lugar turístico cercano existe. Me habla de la ciudad de Cuenca, cuyo atractivo principal son las catedrales. La idea me atrae y, después de almorzar, me dirijo a esa zona de la ciudad. Colonial sería la palabra para describir a Cuenca. A lo lejos, observo sobre los techos de las casas dos grandes cúpulas celestes. Ambas están rematadas por dos pequeñas torres. A primera vista parecen bastante simétricas, incluso hasta iguales. Pero si se observa con más detenimiento, reconoces las diferencias. Las ventanas de una son circulares, las de otras rectangulares y redondeadas en la parte superior; una cúpula es bastante estilizada, la otra un poco más ancha; y las cruces también son de diferente grosor. También se encuentra el Museo de la Concepción que funciona en un monasterio. Dentro hay una exhibición permanente de pinturas de artistas ecuatorianos, todas con motivos religiosos. Me topo con el frontis de otro monasterio. Es el de Carmen de la Asunción. El exterior esta laboriosamente tallado en piedra, con vitrales decorándolo. Dentro lo que más resalta es el altar de oro, con esta imagen me quedo en mente. Continuó transitando por la ciudad y pruebo algo de la comida local. Pruebo ceviche de mariscos en un restaurante tradicional. En una cafetería pruebo una humita y un café. El sabor de la humita es bastante curioso. La comida ecuatoriana, es bastante condimentada, pero  deliciosa. Una vez satisfecha, vuelvo al hotel para descansar un poco. Al día siguiente decido visitar las playas. No están muy lejos de la ciudad, así que llego temprano a pesar de usar el transporte público. Al mediodía el mar se ve espectacular. Tiene un color azul oscuro bastante relajante. La arena no es del todo blanca, pero esta bien. Me gusta que en la orilla los pobladores construyeran pequeñas cabañas donde descansar. También hay grandes piedras donde uno puede sentarse para ver el mar más de cerca. Cuando llega el atardecer el agua cambia a un color anaranjado y comienza a hacer frío. Afortunadamente vine con algo de abrigo. Me quedé contemplando el mar hasta casi entrada la noche.  Mi viaje no fue muy planeado. Hacer un viaje improvisado, esa fue mi idea en un principio. Por eso el hotel donde me aloje era bastante tradicional. Me gusto utilizar el transporte público para movilizarme, me hizo sentir “más en el país”. Mi primera impresión de Sudamérica fue bastante buena. Debe ser un continente maravilloso.
15/10/2007 18:30 Autor: travel. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

18/10/2007

Arte milenario en Vietnam

Cuando uno piensa en Vietnam, por lo general la palabra guerra viene a la mente. En un principio a mi me pasó lo mismo. Verán, mi novio tuvo que hacer un viaje de negocios hacia ese país. Yo no quería que vaya solo, así que también compré un pasaje y él no pudo negarse a que lo acompañe. El sólo pensaba en el trabajo. Yo pensé que quizás podríamos hacer algo más. Seguro que tendrá algún tiempo libre, pensé. La verdad es que no lo planeamos mucho, y, como el lo dijo, los negocios consumieron casi todo el tiempo. Pero no me di por vencida. Los pocos días que tuvimos para relajarnos, la pasamos muy bien. Él no lo puede negar. En Hanoi, la capital, uno se siente abrumado por la cantidad de estilos que se puede encontrar. Puedes, por ejemplo, apreciar un templo de tradición china, una construcción de estilo francés y un inmenso rascacielos en la misma ciudad.  Las calles están llenas de personas. Los transportes más comunes son taxis y motocicletas. Nunca hay calma. El dinamismo no se detiene. La mezcla de tradiciones no solo está en la arquitectura, también en la gente misma. Puedes ver a un empresario con terno en el mismo restaurante donde come una mujer ataviada con el Ao Dais, que es un vestido ligeramente ceñido al cuerpo, con un cuello bastante cerrado decorado por una delgada franja de color rojo, negro o blanco en el borde. Lo más tradicional del vestir femenino en Vietnam.  En la capital se encuentra la Catedral de San José que, actualmente, es utilizada como el teatro municipal. Tuve la oportunidad de asistir a una ópera en la que se narraba una leyenda del país. Utilizaron una música muy sentimental, tanto que se me partió el corazón, mi novio no comprendía porque me había puesto tan triste y cuando se lo explique, soltó una carcajada. Yo no le di importancia. Al día siguiente, el último que nos quedaba para relajarnos, decidimos hacer una visita relámpago por la mayoría de lugares turísticos de Hanoi. Conocimos entre cuatro y seis templos. También el Mausoleo de Ho Chi Min, donde están guardados sus restos en una especie de sarcófago. El exterior de este lugar da vértigo. Para llegar a la puerta,  tienes que atravesar un camino de lozas rojas y luego dos conjuntos de escaleras divididas por un descanso. El frontis esta hecho de puro mármol. Es altísimo y se extiende hacia los lados. Está coronado por un sello en alto relieve de la hoz y el martillo y a un lado del complejo, flameaba la bandera de la Republica Popular China. Por ultimo, visitamos el Templo de la Literatura. Se siente un golpe de sabiduría milenaria al atravesar ese portal blanco de diseño chino clásico. En las columnas que soportan el portal, hay dos dragones laboriosamente tallados. En la parte superior se observan dos pequeños tejados de color rojo y encima, decoraciones de dragones en dorado, bastante puntiagudos.  Los jardines interiores están bien arreglados y cuidados. Los pobladores los transitan, en su mayoría vestidos con trajes tradicionales. Los ancianos portan una barba muy larga y blanca. Es como si el tiempo no hubiese pasado. Me gusta pensar que se veía más o menos así cuando, en el siglo XVII, se realizaban estudios sobre el arte de escribir y transmitía la sabiduría confuciana. Al salir me percato que en las bases de algunas paredes hay tortugas talladas en piedra. Pienso en esa teoría antigua. La que decía que el mundo estaba apoyado en cuatro tortugas. Probablemente era de procedencia China. En el viaje no tuvimos la clase de diversión nocturna. Tampoco hicimos un tour gastronómico. Por lo general comíamos en el hotel. Pero lo que aprendimos juntos de ese país fue inolvidable. Pronto volveremos, pero por los clubes.
18/10/2007 17:09 Autor: travel. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.


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